(Puedes leer la primera parte pinchando aquí)
Las
semanas pasaban y el bicentenario de la muerte de Menacho pasó sin pena ni
gloria, eso sí, de los pocos actos que hubo la mayoría estuvieron monopolizados
por los militares. El proyecto ciudadano de hacer de los hechos una
conmemoración para el gran público, recordarlos de una manera diferente, se
ignoró. No sé si de forma premeditada o por puro desconocimiento y desprecio
por el colectivo cívico que lo impulsaba.
Cuando
me decidí a colaborar con este blog, me garantizaron libertad a la hora de
escribir, así que me he propuesto contar tal como lo viví, desde un punto de
vista personal y con la perspectiva que da el tiempo, el fracaso de aquel
proyecto. Con el tiempo nos damos cuenta de que aquello tan repetido de “no hay
dinero” (que curiosamente escuché en boca de una persona que era ajena a cualquier autoridad municipal) en
realidad no importaba y era falso. No necesitábamos dinero, si el Ayuntamiento
hubiese colaborado hubiese sido bienvenido,
pero en este caso como en casi todos los proyectos el dinero se puede
sacar de otros sitios. Para la recreación de Badajoz se contaba con presupuesto
holgado que sólo dependía de tener las autorizaciones y empezar a moverse.
Hay
que añadir que el bicentenario de Badajoz coincidía en el año por razones
históricas con el de la batalla de La Albuera, razones de protagonismo y de
acaparación de ayudas públicas por parte del pequeño pueblo podrían haber
obstaculizado el proyecto de Badajoz. Desconozco hasta qué punto, pero puedo
intuir que la oposición legal (trámites y ayudas) era mucho menor a la
oposición de intereses particulares, pues mientras muchos albuereños ven con
buenos ojos que se haga algo así en Badajoz, otros muchos lo consideran un
monopolio. Y más en 2011 con su gran bicentenario bien presente.
En un principio el de Badajoz se programó para que coincidiera
en el tiempo con la muerte de Menacho y el fin del asedio, es decir, entre el 4
y el 14 de marzo aproximadamente. Hay que reconocer que un evento de este tipo
en Badajoz, por esas fechas no sería adecuado por la proximidad de los
carnavales. Por eso mismo se decidió aplazarlo a septiembre, las semanas
pasaban con el silencio institucional. Pasó un año de aquella reunión con el
ahora Delegado de Gobierno sin la menor respuesta.
Hablando
en claro y sin tapujos, el que ahora escribe veía pasar el tiempo con cada vez
mayor convencimiento de que había alguien que intentaba boicotear el proyecto.
Sé que no soy el único que lo piensa, también sé que en Badajoz está
atestiguado la existencia de manos negras que mueven hilos a su antojo, sin
ostentar el menor cargo, sólo con su prestigio personal o amiguismo. Vamos, la
normalidad en este caciquil sainete que sigue siendo nuestra región. Esta idea
la sigo manteniendo a día de hoy, entre otras cosas por lo que argumentaré a
continuación.
Todos
los casos similares de colectivos ciudadanos que proponen este tipo de evento
cultural a sus ayuntamientos siempre han obtenido al menos respuesta, en muchos
casos sí en otras un no rotundo, pero al menos respondían. En Badajoz se dio la
callada por respuesta.
Quiero
recordar una vez más que para organizar un evento de recreación es necesaria la
colaboración legal del ayuntamiento donde se organiza, es necesario tener el
permiso de la Diputación para el manejo de armas de fuego en lugar público,
cualquier actividad de este tipo que implique disparos en lugar público sin esa
autorización es ilegal.
2012
también era año de bicentenarios para Badajoz, se conmemoraba la toma de la
ciudad por parte de Wellington. La plaza pacense jugaba un papel importante en
la estrategia global de la guerra como comenté en la primera parte y los
lectores conocerán de sobra. Se justifica así la propia batalla de La Albuera,
la cantidad de recursos y de muertos que pusieron los ingleses para tomar la
ciudad perdida un año antes. Era otro gran bicentenario a conmemorar de manera
digna, otra posibilidad para que Badajoz pudiera contar con una recreación
histórica.
Junio
de 2012 es uno de los principales argumentos con los que cuento para seguir
pensando que alguien intentaba bloquear la recreación. En el 475 aniversario de
la creación del Regimiento Saboya se llevaron a cabo dos actos para conmemorar
la efeméride: una obra de teatro y una recreación histórica. La última tuvo
lugar en la plaza San Francisco al atardecer, casi de noche, en ella
participantes de La Albuera escenificaron de forma descontextualizada combates
y formaciones del periodo 1808-1814 haciendo uso de sus fusiles y de un
cañón…es decir: utilizando pólvora en la vía pública.
Al
verlo me asaltaron muchas preguntas: ¿habrían pedido permiso a la Diputación?,
¿habrían sido llamados por los militares para colaborar con el aniversario del
Saboya?, ¿habrían pedido siquiera permiso al ayuntamiento?, ¿se lo habrían dado
a ellos y a nosotros no?, ¿por qué?
(Continuará...)
JJ García
¿Quién es este desconocido que se atreve a comentar semejantes verdades?
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